Ya no sé si es bueno el día en que mi silencio se rompe en tu mirada, cuando mi voz se corta si apareces en mis canciones, cuando espero el momento perfecto para decirte que te amo, que debería ser hoy, debería ser siempre.
Se que eres tu porque paso la noche en vela por causa de ti, pensando en lo perfecta que una planta cualquiera seria si la cuidáramos juntos, pensando en lo imperfectos que seriamos juntos, en todo lo bello que lograríamos; un mañana tan impredecible que hasta resulte adorable.
Compadeciéndome de mí misma porque aquí me tienes a media luna con la ferviente necesidad de continuar escribiendo sin sentido alguno estas líneas que hasta mi madre leería antes que tu.
Aun así, me encanta. Me ayuda a huir de ti, cada palabra escrita deja atras una parte de ti que ya no necesito recordar porque te vas quedando trazado en una hoja de papel, buscar inspiración, no se necesita, todo aquello que sale hoy de esta línea inconstante es gracias a ti, en este preciso momento, tan armonioso, tan mío, tan tuyo aunque no lo sepas, tan nuestro a los ojos de nadie, siempre es con todos menos con el que es.
Buscando concordancia y coherencia hasta debajo de mi almohada, lo quiero recordar mañana, quiero saber que estuviste presente en mi, como siempre, pero esta vez, como una anterior, lo suficientemente presente como para escribir sobre ti.
Debes ser un mal yo, y yo una buena tú, por eso nuestras manos encajan, por eso vas después de mí hasta en los libros de jardín de niños, por eso sientes tan frías mis palmas y yo tan cálidas las tuyas, por eso nuestras iniciales se ven mal a ponerlas dentro de un irremediablemente cursi corazón. Porque juntos somos tan imperfectos que no hace falta escribir sobre lo hermoso que se ve el final del camino si te llevo conmigo.
Me voy quedando sin palabrería, y aunque odio sentirme tan diferente a lo que soy pasando la noche en vela por alguien ausente, no quiero que acaben estas noches se sienten inexplicablemente maravillosas, cuento los segundos que faltan para encontrarnos, ignorare los momentos que paso hasta que llegue el día en que te vuelva a ver; como sea, no se a donde va todo esto, el problema es que el no saber me molesta.
La nostalgia y la incertidumbre dormirán hoy conmigo en la misma cama, por el miedo que las ha invitado, pero ya no puedo quejarme, a ese lo traje yo, después de alojar la duda del que dirán si quiero un futuro junto a ti. Escucha mi silencio te necesito. Nosotros, te necesito.
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